Anna Freud, la Psicología del yo. (PDF)



La menor de los seis hijos de Sigmund Freud no solo fue la única que siguió los pasos de su padre: durante toda su vida fue su fiel colaboradora y compañera. 

Comenzó su recorrido como paciente y poco después, valiéndose de su experiencia en el diván, presentó en 1922 una comunicación ante la Sociedad Psicoanalítica de Viena que le valió su admisión como miembro. 

Sin embargo, y pese a su prestigio creciente, su consagración fue mucho más tardía: ocurrió en 1936, a raíz de la publicación de El yo y los mecanismos de defensa, libro que hemos compartido en este enlace.

Dedicó toda su carrera, con gran empeño y constancia, al psicoanálisis infantil y a la tutela de niños huérfanos o maltratados. Su obra teórica se centra en el estudio del yo, relegado hasta entonces a un segundo plano en beneficio del inconsciente, al que se consideraba la piedra angular de toda la vida psíquica. 

De carácter fuerte y decidido, no dudó en enfrentarse a Melanie Klein —otra de las pioneras de la psicología de la infancia— por su visión completamente distinta sobre la terapia psicoanalítica aplicada a los pequeños y el problema de la transferencia.

Psicología del Yo

A diferencia de Jung y Adler, Anna se mantuvo fiel a las ideas básicas de su padre, Sigmund Freud. No obstante, se preocupó más de la dinámica mental que de su estructura y estuvo particularmente fascinada por el lugar del Yo en todo esto. Después de todo, Freud dirigió la mayor parte de sus esfuerzos al Ello y a la parte inconsciente de la vida psíquica. Como acertadamente afirmó, el Yo es el "lugar de observación" desde el cual observamos el trabajo del Ello y el Superyo, así como del inconsciente en general. Por esta razón, Anna se merece un estudio aparte.

Este énfasis sobre el Yo empezó un movimiento en los círculos psicoanalíticos llamado psicología del Yo que representa en la actualidad, de manera discutible, la mayoría de los freudianos. (Se podría decir que la tendencia actual en psicoanálisis americano es ésta. En Europa, existen muchos seguidores de esta corriente, aunque todavía perviven extensivamente las "viejas escuelas". N.T.).

Esta surge y se apoya en los trabajos tempranos de Freud, pero se complementa con una visión más actual, ordinaria y práctica del mundo del Yo. En este sentido, la teoría freudiana puede aplicarse no solo a la psicopatología, sino también a campos relacionados como lo social y evolutivo. Erik Erikson es el ejemplo mejor conocido de la psicología del Yo.

En el libro que te presentamos podras descubrir sus plantemiantos teoricos y la forma novedosa que tenía Anna Freud frente al psicoanalisis, para descargarlo da clic en la imagen de portada del libro.


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