Integración central de los estímulos. El aparato sensorial. La Visión.


Hola estudiante del segundo año de la carrera de Psicología clínica de la Universidad Autónoma de Chinandega, UACH, les saluda su docente.

Y saludos también a aquellos estudiantes de otras universidades que nos visitan.

En este artículo abordaremos la clase del sábado 24 de noviembre la cual incluye los siguientes temas:
1.    Los estimulos y el ambiente
2.    Los receptores sensoriales
3.    Los sentidos y la percepción.
4.    Receptores sensoriales: la visión
5.    Experimento del Punto ciego.

Sin más, empecemos.

Los estimulos y el ambiente.
Un estímulo (del latín stimulus, aguijón) es cualquier cosa que influya efectivamente sobre los órganos sensitivos de un organismo viviente, incluyendo fenómenos físicos internos y externos del cuerpo.

Es crucial para la supervivencia captar los estímulos del ambiente y responder a ellos, ya que es lo que nos permite adaptarnos al medio. Los estímulos son captados por organismos mediante unidades llamadas receptores sensoriales.

La captación de estímulos

Todos los seres vivos cuentan con alguna estructura capaz de captar información del ambiente, en los unicelulares, toda la célula o una parte de ella es capaz de estimularse, en el transcurso de la evolución los receptores sensoriales se especializaron, los más simples son terminaciones nerviosas o células aisladas y los más complejos poseen células receptoras bien organizadas espacial mente y asociadas a estructuras anexas que facilitan la captación del estímulo y protegen a los receptores estos casos constituyen los órganos de los sentidos.

Los receptores sensoriales son terminaciones nerviosas especializadas, ubicadas en los órganos sensoriales (como la lengua, la piel, la nariz, los ojos, el oído, etc.). Son los encargados de recibir el estímulo para llevar la información y obtener una respuesta ya sea interna o externa, capaces de captar estímulos internos o externos y generar un impulso nervioso y sensaciones.

Este impulso es transportado al sistema nervioso central y procesado en distintas áreas dentro de la corteza cerebral, para proporcionar al individuo información de las condiciones ambientales que lo rodean y generar una gran respuesta apropiada. Es decir, los receptores sensoriales son células nerviosas especializadas en transformar señales fisicoquímicas a señales electrónicas, convirtiendo la energía física en un potencial eléctrico mediante un proceso que se denomina transducción de señal.

Teniendo en cuenta la función que cumplen los receptores se clasifican en:

• Interoceptores: captan estímulos provenientes del medio interno del organismo.

• Exteroceptores: captan estímulos provenientes del exterior del cuerpo.

Los receptores sensoriales tienen las siguientes características fisicoquímicas:

Excitabilidad: Capacidad de reaccionar ante estímulos nerviosos, al relacionar un área específica del cerebro con una reacción tanto corporal o emocional.

Especificidad: Cada receptor va a responder de manera más eficiente a un determinado tipo de estímulo.

Adaptación: Persistencia ante un estímulo en donde el receptor disminuye la reacción nerviosa.

Codificación: Si hay mayor intensidad en el estímulo, el receptor envía mayor número de impulsos nerviosos por unidad de tiempo y algo de potenciación del cuerpo humano.

Al entender esto comprendemos que los receptores sensoriales forman lo que llamamos como Sentidos.

Los sentidos son el mecanismo fisiológico de la percepción



Los sentidos permiten percibir lo que está a nuestro alrededor, así como determinados estados internos del organismo.

​Aunque tradicionalmente se hablaba de cinco sentidos, hoy en día se distinguen más, si bien los investigadores no se ponen totalmente de acuerdo en cuanto a su número y clasificación.

El estudio y clasificación de los sentidos se lleva a cabo por muchas ciencias, sobre todo las neurociencias, la psicología cognitiva y la filosofía de la percepción.

Los cinco sentidos

Sentido de la vista o de la visión: es la capacidad de detectar las ondas electromagnéticas dentro de la luz visible por el ojo e interpretar por el cerebro la imagen como vista. Existe desacuerdo de si constituye uno, dos o tres sentidos distintos, dado que diversos receptores son responsables de la percepción del color (frecuencia de la luz) y el brillo (energía de la luz). Algunos discuten que la percepción de la profundidad también constituye un sentido, pero se conoce que esto es realmente una función post-sensorial cognitiva derivada de tener visión.

Sentido del gusto o de sabor: es uno de los dos sentidos químicos del cuerpo. Es bien sabido que existen por lo menos cuatro tipos de gustos o receptores en la lengua y por lo tanto, como es de esperar, son los anatomistas los que discuten si estos constituyen cuatro o más sentidos, dado que cada receptor transporta la información a una región ligeramente diferente del cerebro. Los cuatro receptores bien conocidos detectaron el dulce, el salado, el amargo, y el ácido, aunque los receptores para dulce y amargo no se han identificado definitivamente. Un quinto receptor para una sensación llamada umami, fue descrita por primera vez en 1908 y su existencia confirmada en el año 2000. El receptor del umami detecta el aminoácido glutamato, un sabor encontrado comúnmente en carne, y en condimentaciones artificiales tales como glutamato monosódico.

Sentido del oído o de la audición: es el sentido de la percepción de vibraciones del medio que oscilen entre 20 y 20000 Hz. El sonido se puede también detectar como vibraciones conducidas a través del cuerpo por el tacto. Las frecuencias que están fuera del campo citado, más bajas y más altas, solamente se detectan de esta manera.

Sentido del olfato o del olor: es el otro sentido "químico". Es diferente del gusto, en que hay centenares de receptores olfativos, cada uno se une a una molécula de característica particular, según la teoría actual. En el cerebro, el olfato es procesado por el sistema olfativo. Las neuronas olfativas del receptor en la nariz se diferencian de la mayoría de las otras neuronas en que mueren y regeneran sobre una base regular. Hay que destacar que en organismos acuáticos no hay diferencia importante entre el olor y el gusto. Richard Axel y Linda Buck obtuvieron el premio Nobel de 2004 en fisiología y medicina por su trabajo sobre el olfato, publicado primero en un artículo en 1991 que describió la gran familia de cerca de mil genes que codifican los receptores del olor y cómo los receptores se relacionan con el cerebro.

El Sentido del tacto es la percepción de la presión, generalmente en la piel.

Sentidos adicionales

Los sentidos restantes se pueden considerar tipos de tacto o sensación física del cuerpo (somatosensación):

La termorrecepción o sentido del calor es tanto la percepción del calor como de su ausencia (frío), que puede considerarse un paso intermedio de calor. Es también el primer del grupo de sentidos no identificados explícitamente por Aristóteles. Existe otra vez un cierto desacuerdo sobre cuántos sentidos representa este realmente debido a que los termorreceptores de la piel son absolutamente diferentes de los termorreceptores homeostáticos que proporcionan la regulación de la temperatura interna del cuerpo.

La nocicepción o sentido del dolor es la percepción del dolor. Los tres tipos de receptores del dolor son cutáneos (piel), somáticos (articulaciones y huesos) y viscerales (órganos del cuerpo).

La propiocepción o sentido kinestésico es la percepción del conocimiento del cuerpo o de la situación de las diferentes partes de nuestro cuerpo.

La equilibriocepción o sentido del equilibrio es la sensación del equilibrio y se relaciona con las tres cavidades semicirculares que contienen líquido en el oído interno, permitiendo la detección de los tres ejes del espacio; arriba-abajo, izquierda-derecha y adelante-atrás.
En la Universidad de Washington en St Louis, Estados Unidos, estudios muestran que podría descubrirse un "Sentido de alerta" al peligro, ubicado en la corteza cingulada anterior del cerebro. Este mecanismo podría funcionar como un sistema de alerta ante el posible error.

Receptores sensoriales: la visión

Aunque el ojo es denominado a menudo el órgano de la visión, en realidad, el órgano que efectúa el proceso de la visión es el cerebro; la función del ojo es traducir las vibraciones electromagnéticas de la luz en un determinado tipo de impulsos nerviosos que se transmiten al cerebro a través del nervio óptico.
La luz visible (al ojo humano) tiene longitudes de onda de 380 nm (violeta)a 780 nm (rojo).
La luz es una onda electromagnética que tiene propiedades de ondas y de partículas (fotones).Mayor longitud de onda, menor frecuencia, menor energía.
Los fotorreceptores perciben los fotones y transforman la energía electromagnética en impulsos nerviosos.

Funcionamiento del ojo (Fisiología)

En general, los ojos funcionan como unas cámaras fotográficas sencillas. La lente del cristalino forma en la retina una imagen invertida de los objetos que enfoca y la retina se corresponde con la película sensible a la luz.

Aunque explicado de esta manera pueda parecer simple, lo cierto es que el mecanismo de producción de la visión es sumamente complejo, puesto que los estímulos visuales recogidos por el ojo tienen que llegar en perfectas condiciones al cerebro, donde acaban transformándose en sensaciones visuales. Explicado de un modo sencillo: el ojo ve y el cerebro interpreta lo visto.

Para completar el proceso completo de la visión es necesaria la ejecución de 4 fases diferenciadas:

Percepción. En la primera etapa del proceso, la luz entra en el ojo atravesando una serie de órganos transparentes: córnea, humor acuoso y humor vítreo. Es en este momento cuando se busca, se sigue y se enfoca la imagen.

Transformación. La imagen llega a la retina y allí se activan las células sensoriales, que son las que transforman la luz en impulsos nerviosos, estas células se llaman Bastones y Conos por las formas que tienen.

Transmisión. Los impulsos nerviosos creados en la retina inician su camino hasta el cerebro, en concreto a la corteza cerebral, a través del nervio óptico.

Interpretación. El cerebro se encarga de reconocer, procesar e interpretar dichos impulsos, convirtiéndolos en imágenes con sentido para nosotros. Cabe destacar que, como ocurre en las cámaras fotográficas tradicionales, la imagen que se forma en la retina se encuentra invertida, pero nosotros no nos damos cuenta gracias a la labor interpretativa del cerebro, el cual se encarga de darle la vuelta para que la veamos correctamente.

Además de la imagen invertida en la retina, existen más paralelismos entre el proceso de la vista y el funcionamiento de una cámara fotográfica analógica tradicional. Por ejemplo, la pupila del ojo actuaría como el diafragma de la cámara, regulando el paso de la luz, la retina sería la película o carrete donde se forman las imágenes, la córnea actuaría de modo similar a una lente y el cristalino sería el equivalente al zoom de la cámara para conseguir un buen enfoque del objeto que nos interesa.

Debido a la estructura nerviosa de la retina, los ojos ven con una claridad mayor sólo en la región de la fóvea. Las células con forma de conos están conectadas de forma individual con otras fibras nerviosas, de modo que los estímulos que llegan a cada una de ellas se reproducen y permiten distinguir los pequeños detalles. Por otro lado, las células con forma de bastones se conectan en grupo y responden a los estímulos que alcanzan un área general (es decir, los estímulos luminosos), pero no tienen capacidad para separar los pequeños detalles de la imagen visual.

La diferente localización y estructura de estas células conducen a la división del campo visual del ojo en una pequeña región central de gran agudeza y en las zonas que la rodean, de menor agudeza y con una gran sensibilidad a la luz. Así, durante la noche, los objetos confusos se pueden ver por la parte periférica de la retina cuando son invisibles para la fóvea central.

Disparidad binocular, muestra los ojos, objeto, distancias y ángulos y percepción tridemncional.

Nuestro sistema visual humano es capaz de ver en tres dimensiones principalmente porque tenemos visión binocular. La visión binocular tiene lugar porque los dos ojos (separados unos centímetros) miran al mismo objeto desde ángulos ligeramente distintos, obteniendo como resultado dos imágenes muy parecidas, pero no iguales.
Muchos animales, como por ejemplo los conejos, peces y pájaros, tienen los ojos a cada lado de la cabeza, enfocando hacia direcciones opuestas. Estos animales pueden ver todo su entorno casi sin mover la cabeza, pero no pueden percibir dos imágenes parecidas del mismo objeto. Es por este motivo que no puede disfrutar de la variedad de formas en relieve que nos proporciona la visión binocular a los humanos.

Experimento del punto ciego






Haz el siguiente experimento, luego investiga en otras fuentes la explicación fisiológica de lo que ha sucedido.


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